sábado, 26 de mayo de 2012

PENTECOSTÉS, DÍA DEL SEMINARIO 2012



CARTA DE MONSEÑOR ELIAS RAUDA GUTIERREZ, OFM
OBISPO DE SAN VICENTE

Para: Los Sacerdotes, Religiosas, Seminaristas y Laicos.

Estimados hermanos y hermanas de la Diócesis de San Vicente:

Reciban un fraterno y cordial saludo de paz y bien en la solemnidad de Pentecostés, deseando que el Señor multiplique en Ustedes y familias y comunidades cristianas los dones del Espíritu Santo, para que les acompañen y sostengan en todos sus trabajos y proyectos pastorales.

Pentecostés es el día del Seminario; la ocasión de orar para que el Dueño de la Mies nos siga regalando santas y numerosas vocaciones a la vida sacerdotal; también oramos por la perseverancia de los seminaristas, por el Equipo de Formadores y por los bienhechores y Amigos del Seminario que, con su generosa ayuda y oraciones, colaboran con la formación de los futuros pastores de la Iglesia Católica. 

Nuestros Seminarios Menor y Mayor, se han visto beneficiado con las diversas ayudas que las diferentes personas y comunidades cristianas de la Diócesis nos han brindado hasta la fecha. No nos cansaremos de estar profundamente agradecidos con Dios por permitir que existan personas tan generosas y bondadosas como Ustedes.

Actualmente nuestro Seminario Menor cuenta con 20 seminaristas; once de ellos, Dios mediante, serán promovidos al Seminario Mayor de la Inmaculada para el próximo año. 

El Seminario Mayor, tiene un total de 34 seminaristas, cuatro de ellos se encuentran finalizando sus estudios eclesiásticos. Además, la Diócesis cuenta con 7 seminaristas que realizan sus estudios en Seminarios y Universidades de Europa.

Les compartimos la alegre noticia que nuestra Diócesis de San Vicente, actualmente cuenta con 7 diáconos que son fruto de la formación de nuestros seminarios; 4 de ellos están realizando ya estudios de especialización en Roma. 

Agradecemos al Señor porque sigue llamando a jóvenes generosos, que aún en tiempos difíciles, y de crisis económicas, los podemos formar como la Santa Madre Iglesia establece, y con la ayuda generosa de nuestros Bienhechores. 

Aprovechamos la ocasión para informarle que desde el año 2010, estamos impulsando el Proyecto de promoción vocacional en nuestra Diócesis, el cual vamos implementando y desarrollando. El Seminario Menor es quien funge como sede de las diversas convivencias vocacionales. 

Les pido, queridos hermanos y hermanas que sigamos encomendando la obra del Seminario al Espíritu Santo, para que ilumine a los Formadores, y acompañe, sostenga y santifique a los seminaristas en su proceso formativo inicial, de modo que así cumpliremos el mandato de Jesús, que nos pide: "Rogad al Dueño de la Mies para que envíe obreros a su Mies" (Mt 9, 37-38). 

Ratificando mi saludo fraterno y profundo agradecimiento, pido al Señor les recompense por su oración y generosidad para con nuestros Seminarios. 

Que el Señor  les bendiga y les dé su paz.

Fraternalmente,

Monseñor José Elías Rauda Gutierrez, OFM
Obispo de la Diócesis de San Vicente


jueves, 17 de mayo de 2012

CELEBRACIÓN FRATERNA




¡FELIZ CUMPLEAÑOS PADRE GUSTAVO Y
SEMINARISTAS: ESAÚ, DAVID Y NOÉ!

Este 16 de mayo del presente año, ha sido un día muy festivo en nuestro seminario. Tuvimos la oportunidad de celebrar a lo grande varios acontecimientos importantes, entre los cuales citamos:

a) La celebración del cumpleaños de 4 miembros de la comunidad:
Revdo. P. Gustavo Romero
Seminaristas: Esaú Amaya, David Quinteros y Noé Rodriguez.

b) La celebración de la "Flor de mayo" por parte de los seminaristas del segundo año de filosofía y del primero de teología.

Altar preparado por los seminaristas

Nuestra tarde de fiesta comenzó con la Flor de mayo, en la cual reunidos en torno a nuestra Madre celestial, rezamos el santo rosario, cantamos, y escuchamos una reflexión por parte de uno de los compañeros del segundo año de filosofía. Además de los formadores, seminaristas y trabajadores/as del seminario, tuvimos la visita de los presbíteros: p. Pedro de la Cruz -Vicario de la parroquia de Verapaz- y del p. Ramón Pineda -párroco de la parroquia de Apastepeque-. Además nos acompañaron un grupo de fieles de la parroquia de Verapaz que se unieron a nuestra alegría.

Rezando el santo Rosario

El seminarista Marlon Arroyo, del Vicariato Apostólico de Izabal, nos dirigió  una pequeña reflexión.


El coro que nos acompañó durante la flor de mayo

La segunda parte de nuestra celebración giró entorno a los cumpleañeros, de una manera especial en la persona del rev. p. Gustavo Romero que el 14 de Mayo celebró sus 34 primaveras.

Comisión de festejos celebrando el cumpleaños del P. Gustavo


Luego de la flor de mayo, pasamos a disfrutar de una deliciosa cena, durante la cual se tuvo la celebración a los cumpleañeros. Fue un acto sencillo pero lleno de mucho cariño y agradecimiento para todos los festajados, hubo cantos, palabras de agradecimiento, entrega de estímulos y sobre todo mucho cariño por parte de la comunidad hacia los cumpleañeros.


Fieles de la parroquia de San José verapaz que nos acompañaron en nuestra celebración.

Seminaristas acompañando los cantos con sus palmas.

Mesa de honor

Todos los cumpleañeros manifestaron su alegría y en especial su agradecimiento para con Dios por haberles brindado un año más de vida. Nos unimos al gozo de toda la comunidad, y deseamos que cada día se convierta para estos hermanos nuestros, en una oportunidad privilegiada para su santificación personal. Deseamos a todos, especialmente al P. Tavito -como le decimos cariñosamente- que Dios les bendiga abundantemente y les agradecemos por los especial que es vivir en su compañía. !Felicidades!

Seminarista Alcides Alvarenga complaciendo a la audiencia con su repertorio musical

Los deliciosos pasteles que compartimos

P. Gustavo a punto de partir el pastel... Felicidades!

P. Amado dirigiéndose a la audiencia

P. Ramón Pineda cerró nuestra convivencia con unas palabras muy  llenas de afecto.




La vocación del cristiano es la santidad, en todo momento de la vida. En la primavera de la juventud, en la plenitud del verano de la edad madura, y después también en el otoño y en el invierno de la vejez, y por último, en la hora de la muerte. 
Beato Pp. Juan Pablo II


viernes, 11 de mayo de 2012

CELEBRACIÓN DEL DÍA DE LAS MADRES


«Honra a tu madre, 
para que se prolonguen tus días sobre la tierra 
que el Señor, tu Dios, te va a dar» 
(Ex 20, 12).

En este día se ha festejado en las instalaciones del Seminario Menor "Pío XII", a las madrecitas de los seminaristas mayores y menores de la diócesis de San Vicente. Este es el tercer año consecutivo que se realiza. Después del homenaje a la madre, los seminaristas se retiraron con ellas hacia sus respectivos hogares. 

El festejo en honor a las madres se estructuró de la siguiente manera:

1. SANTA MISA
Presidida por Monseñor José Elías Rauda, obispo de la Diócesis de San Vicente, y concelebrada por el equipo de los padres formadores. 




2. ACTO CONVIVENCIAL-CULTURAL

Palabras del p. Enrique Barrera, rector del Seminario Menor.

Fotos de la vida del Seminario en diferentes épocas. 

 Acto por parre de seminaristas mayores.



Monseñor cantándole a las madrecitas.

Acto por parte de los seminaristas menores.




Canto por parte de los seminaristas mayores.

3. ALMUERZO

Monseñor Rauda y parte del equipo de formadores.

En los diferentes lugares del Seminario Menor.



video

¡¡¡FELICIDADES QUERIDAS MADRECITAS 
Y MUCHAS GRACIAS POR SU ENTREGA AMOROSA!!!

jueves, 10 de mayo de 2012

Planificación pastoral




Planificación pastoral es el intento de crear condiciones favorables para este proceso de aprendizaje. Aquí se presenta un modelo que no tiene la pretensión de ser el único válido. Partimos  de un principio: si se quiere que el hombre aprenda algo, no se puede exigir de él que aprenda todo de una vez. El objetivo global de la pastoral, el desarrollo del ser cristiano, se alcanza mejor si se aborda en objetivos parciales.

La planificación se dirige, en primer lugar, al programa fundamental. En la pastoral parroquial habrá que hacer,  año tras año, lo que corresponda en cada caso: administrar los sacramentos, visitar a los enfermos, fomentar la comunidad parroquial, etc. Este programa fundamental se complementa y recibe un color especial mediante un programa con un centro de gravedad. Coloca un acento en el programa fundamental de modo que en todos los campos de la pastoral durante un tiempo determinado se persigue atentamente un objetivo parcial, con la esperanza de que de este modo los fieles desarrollen su fe mediante la adquisición de aquellas capacidades que constituyen a un cristiano.

La dirección diocesana tiende a objetivos globales, que son vinculantes en todas las parroquias. Se presupone que un objetivo común perseguido al mismo tiempo es más eficiente. La idea puede ser buena porque de arriba abajo se pueden ofrecer estímulos y ayudas que envuelvan a todas las parroquias. Pero hay que tener en cuenta los límites y peligros: por una parte, la multiplicidad de parroquias tiene situaciones diversas; por otra, los objetivos fijados desde fuera motivan difícilmente. La dirección diocesana puede estimular, ayudar y proponer, pero no dictar.
En efecto, quien planifica como agente pastoral se pregunta por los objetivos, es decir, por aquello que tiene que proporcionar a los fieles a lo largo de un dilatado proceso de maduración. Si el ser humano tiene cabeza, corazón y manos, habrá que atender esta triple vertiente o, dicho de otro modo, habrá que fomentar las capacidades y destrezas en los ámbitos del conocimiento, las actitudes y la acción.





jueves, 3 de mayo de 2012

POR LA FIESTA DE JESUCRISTO, EL BUEN PASTOR


"ἐγώ εἰµι ὁ ποιµὴν ὁ καλὸς ὁ ποιµὴν"
(Juan 10, 10)

El miércoles 2 de mayo, los seminaristas felicitaron y agasajaron a los sacerdotes de la diócesis, por la mañana al señor obispo y a los padres presentes en la reunión del clero y por la noche, a los padres del equipo formador. Esta es una iniciativa que se realiza por primera vez. 


El padre Gustavo Adolfo, quien tuvo la iniciativa de tener esta celebración sorpresa por la noche, expresó que el festejo era una materialización de una frase del padre Gerardo Amado: "En la medida en que reconocemos y valoramos el sacerdocio del otro, podemos valorar el nuestro". La idea es que desde el seminario se tenga esta visión hacia el sacerdocio.


A los seminaristas se le pidió algo sencillo y breve, pero ellos lleno de agradecimiento hacia sus formadores, los cuales con limitaciones se esfuerzan por guiarles al modelo de Jesucristo, dieron más de lo esperado. Hubo un buen ambiente. 


El sacerdote por la ordenación adquiere la autoridad espiritual objetiva, pero con la ayuda de Dios, debe esforzarse en adquirir la autoridad espiritual subjetiva, por que en ello consiste la semejanza a Jesucristo Pastor. 


Carta a los seminaristas


Roma, 09 abril de 2012
Muy queridos Padres y hermanos Seminaristas:
            En la alegría de Cristo Resucitado, les saludo muy afectuosamente, deseando para Ustedes abundantes bendiciones del cielo. Que el Resucitado sea la respuesta a nuestras esperanzas, la certeza a nuestra fe y la alegría cumplida a nuestras ilusiones. Que la luz de Su verdad ilumine nuestras vidas y disipe las tinieblas del pecado y del error.
            Con inmensa alegría, me es grato comunicarles que el próximo  14 de mayo (lunes 14 de mayo de 2012, a las 3:30 pm) seré ordenado Diácono junto con otros Seminaristas (Juan Antonio, entre ellos), en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, aquí en Roma. Motivo por el cual, les pido sus oraciones, a fin que Cristo, siervo y Señor nos ayude a ser Sus fieles servidores y lo menos indignos posible para recibir su gracia.
            Como aquella tarde en la que llamó los primeros discípulos en la rivera del Jordán (cf. Jn 1,38-39), hoy sigue llamando a quienes Él quiere (cf. Mc 3,13) para que sean sus discípulos, sus amigos, sus íntimos. Nos llama para estar con Él y para enviarnos a predicar (cf. Mc 3,14). Es una llamada que implica respuesta y ante la que no se puede permanecer indiferente. Un día también nosotros hemos experimentado esa llamada y nos pusimos en camino en un itinerario de formación, con la intención de responder a esa llamada que creímos haber escuchado. Ahora, con la ordenación Diaconal, Dios mismo nos confirma en nuestro propósito y la Iglesia acoge nuestra intención de consagrarnos al servicio de Dios para el bien de las personas a las que seremos enviados (cf. Hb 5,1-6).  La vocación es, pues, un don y un misterio – como diría el Beato Juan Pablo II –, un don porque es inmerecido y aun así se nos ha sido dada, y un misterio porque nunca alcanzaremos a comprender completamente el por qué de nuestra llamada.
            Con todo, les pido nos encomienden en sus oraciones; les pido me encomienden de modo particular, y, aunque no puedan estar físicamente aquí conmigo para celebrar este grandioso día, les pido se unan a mí en oración y den gracias a Dios conmigo por llamarme a esta aventura vocacional, de la cual también Ustedes forman parte. Yo estaré rezando también por ustedes para que Aquél que ha iniciado esta obra buena, Él mismo la lleve a término (cf. Ritual de Ordenaciones). Ustedes recen por mí para que pueda vivir el ministerio como Dios lo quiere y la Iglesia lo necesita.  
            Me despido de Ustedes, les saludo muy afectuosamente y espero pronto nos veamos de regreso en El Salvador.
Sinceramente en Cristo,
Reynaldo Antonio Rivas
(Seminarista de la Diócesis de San Vicente, EL SALVADOR)

martes, 1 de mayo de 2012

La formación de nuestra dimensión intelectual





Lo característico del ser humano es precisamente aquello que le hace imagen y semejanza de Dios: “La inteligencia y la voluntad”. Ambas cualidades han de ser con mucho esmero cultivadas, si se quiere crecer verdaderamente como personas íntegras, que no sólo valoran su dimensión espiritual, moral, social, psicoafectiva, etc…, sino que también descubren las virtudes intelectuales con sus características propias, que Dios les ha dado, y las explotan para bien personal y colectivo…
La formación de nuestra dimensión intelectual, que es una capacidad que dichosamente nos califica como seres de mayor dignidad que los demás que no la tienen; Se va logrando momento a momento, o día con día, si nosotros nos interesamos en leer con crítica objetiva (que consiste en interpretar como se debe, y como la Ley natural, puesta por Dios en nuestros corazones, u orden natural, realizado en las distintas realidades del mundo, nos lo enseñan. Sin embargo esto sólo en el plano natural, que muy “fácilmente” en comparación con el “dato revelado o dato de fe”, podemos entender, ya que para entender los misterios Divinos necesitamos acudir a las fuentes de la revelación que es Dios mismo al automanifestarse). Y no con crítica subjetiva (que consiste en mirar las cosas a nuestra manera o como algunos pocos que tristemente han errado, por interpretar literalmente las cosas, enseñan…).
Es decir, si nos interesamos en buscar la verdad y nos dejamos encontrar por ella, no andaremos tras propuestas erróneas, sin fundamento y sin consistencia como le estaba pasando a San Agustín, que fue tras la “secta maniquea” y a la cual defendía hasta que descubrió su inconsistencia, y por tanto tuvo que ignorar, al descubrir la “verdad por antonomasia” Cristo Jesús…
De aquí la importancia de estudiar con ahínco, con esmero, para la vida y no sólo para un posible exámen sorpresa, como pasa muchas ocasiones. Además, como dijo sencillamente y llanamente una doctora muy popular: “al cerebro le gusta alimentarse de los libros” y esta otra: “el cerebro es muy agradecido, entre más leemos, más ágil se mantiene y se va haciendo…”
El hombre por naturaleza es un buscador de la verdad y no debe descansar hasta lograr alcanzarla…. Eso me lo digo yo y también te o digo a tí querido lector…

Sem. Lucas Israel Góngora